En la Antesala Al Portal Oscuro

El Gambito de Dante I

 

I

starbase74line3cm-2

La tenue luz y el humo le daban a los pasillos de la base estelar un aspecto siniestro; totalmente distinto del usual antiséptico y artificial que poseían todas las estaciones federales. Kuriko había estado en Espacio Profundo 9 y en aquel momento no pudo evitar sentirse de nuevo en aquel lugar, al estar rodeada de tanto oscuridad y calor. Con su arma faser en mano avanzó con mucho cuidado; durante un momento estuvo tentada a tocar su insignia para comunicarse con su primer oficial, pero algo dentro de ella le decía que Dante estaba cerca, debía darse prisa y no advertir su posición.

Anduvo un rato, el humo y la escasa iluminación eran desorientadores. Durante un buen rato la situación no vario hasta que el ruido de la batalla la guió hasta un pasillo. Llegó hasta el final del corredor, se arrodilló con cuidado en la esquina, cuando escuchó unos gorgoteos y una carcajada; y en un instante supo que aquel hombre y su secuaz estaban haciendo algo degenerado. Con la cautela propia de un felino, la mujer se asomó por el corredor. Vio el camino plagado de los cadáveres de varios miembros del cuerpo de seguridad de la base estelar. Todo heridos y algunos aun humeando por los impactos de disruptores que recibieron. Al final de aquella masacre se hallaban las dos figuran que conocía bien.

Alto, fornido y de aspecto bestial, el secuaz sin nombre, estrangulaba a un agente mientras que a su lado Dante sonreía y observaba embelesado. Ambos pertenecían a la misma especie: los Dacteri; y presentaban sin duda los rasgos característicos de aquel pueblo, pero no podían ser más diferentes. Eso, en gran medida, se debía a aquella especie estaba dividida en castas; el gigantesco asesino era un soldado, diseñado genéticamente para combatir, resistir el dolor, y verse imponente. En cambio, Dante, era de la clase regente, y su aspecto estaba en consonancia con ello, era delgado, cruel, resistente y… hermoso.

Kuriko tuvo que reprimir su ira mientras que rápidamente ajustaba su Faser a matar. — Cálmate— se conminó. Inspiró y exhalo hasta que sintió que se calmaba lo suficiente como para disiparle al Secuaz. Deseaba a Dante vivo, lo necesitaba en buenas condiciones, pero al secuaz le haría pagar por la muerte de todos esos jóvenes, y por el atentado en la base.

Observó al soldado, llevaba este una armadura, la joven sabia que aquella obra de diseño militar, absorbería parte de la energía del faser dándole posibilidades de sobrevivir y contraatacar, era por lo tanto imperativo ser certera. Así que con calma, controlando su respiración apuntó al cuello, un punto desprotegido. Una vez que logró hacerlo apretó el gatillo.

El fogonazo del Faser iluminó el pasillo y arrojó al hombretón contra el muro del fondo, el sonido del impacto resonó por todo el pasillo. Dante aulló y corrió hacia donde estaba despejado, a la Derecha. Pudo haber huido, pero su ego lo conminó a decir algo.

—Capitana Matsumoto, no la sentí llegar. — dijo desde la esquina, el tono en su voz era mezcla de algo de desdén, sorpresa y burla. —Veo que has mejorado en el arte de ocultar tus pensamientos.

Kuriko no pudo evitar sonreír por aquel halago. Dante era un psíquico muy poderoso, tanto como los grandes maestros de Vulcano o Betazed. También poseía otros poderes asombrosos, y el hecho de agarrarlo desprevenido con una técnica básica como el blanqueo del pensamiento, era ya un triunfo para la capitana. Kuriko, sin pensarlo volvió a disparar, esta vez contra el muro del fondo, y Dante volvió a aullar.

—Ser así de incivilizado es innecesario, Capitana. — agregó.

—Eres hombre muerto, Dante— replicó Kuriko incapaz de contenerse, mientras volvía durante un segundo la vista hacia el faser para colocarlo en una posición que hiciese menos daño, al fin y al cabo la meta era capturar a Dante vivo.

— Todos estamos muertos, amada mía.

—Entonces no te molestará unirte a la fiesta. — Replicó Kuriko. —Dime ¿Esta vez por qué es? ¿De nuevo quieres que la Federación libere a Bai-lang del control hegemónico del Directorio? o ¿Ta vez por qué se te rompió una uña?

—No, esta vez es por la Emperatriz Donatra, los refugiados y disidentes romulanos. — replicó, Kuriko pudo percibir el descontrol, en la voz de Dante.

— ¡Política! ¡Qué mediocre!, ¿sabes, Dante? ya no te creo nada; todo esto Dante, todo esto fue por…

—Motivos elevados amada… — le atajó el Dacteri. En otro momento la capitana se habría molestado por la intromisión, pero el hecho de que este la cortará en pleno dialogo era claro ejemplo de que sus juegos mentales estaban funcionando.

—Puro placer— replicó ella— no reconocerías un motivo elevado aunque te mordiera el trasero. Un Klingon ebrio y un avaro Ferengi, un esclavista Breen, todos ellos son más elevados que tu.

— ¿Cómo osas?— replicó enfurecido mientras hacia un amago para salir del sitio seguro.

Al ver su cabeza Kuriko disparó sin dudarlo, pero el hombre alcanzó a agacharse y evitar el disparo. Acto seguido se internó en el pasillo. Kuriko toco su insignia y replicó.

—Número uno, se dirige al almacén. Voy a por él.

— Espéreme Capitán. —replicó la voz del primer oficial. —No vayas sin respaldo.

Sin dudarlo un segundo Kuriko Matsumoto se internó en el pasillo. Echo un vistazo a los cadáveres, aquella visión encendió su ira, mucho más.

**

La puerta del almacén estaba atascada, y Kuriko no hallaba forma de destrabarla por los medios convencionales. Estuvo tentada, durante un momento, a descargar toda la energía del Faser contra aquel muro, pero si lo hacia quedaría indefensa contra Dante.

Sabía que el hombre no escaparía por medio de los teletransportadores por que todos en la estación fueron inhabilitados, y a su vez varias sondas recorrían la estación evitando cualquier forma de movimientos por ese método. Comenzó al golpear la maldita puerta, y a gritarle.

—Capitán, ya veo que me hizo caso. — replicó una voz familiar desde el pasillo. Al cabo de unos segundos estaba a su lado su primer oficial y un joven alférez. Rann Thalas, era un bajorano alto, rubio y bien parecido; su nariz y labios evocaban a las estatuas del arte grecorromano, sino no fuese por sus estrías. Era todo un adonis, y a juicio de la capitana un hombre deseable, sino fuese por aquella gélida mirada que siempre tenía en sus ojos azules.

—Ayúdeme a abrir esta puerta. — ordeno y cayo en cuenta que a Rann lo acompañaba un joven alférez.

—Si, Capitana— replicó el alférez y con la velocidad que caracteriza a todo joven en la flota puso manos a la obra.

La puerta rechinó con fuerza mientras era forzada por los tres oficiales de la flota. Al cabo de unos segundos lograron abrirla. El almacén estaba muy bien iluminado, más o menos vacío y en el medio estaba él.

Dante, se hallaba de pie en medio de tres cilindros que flotaban a su alrededor, dos brillaban y él estaba presto a encender el tercero. Kuriko no tuvo que mirar por una segunda vez para saber que esos aparatos pretendían inhabilitar el campo restrictivo que pendía sobre la base. ¿Pero si hacia eso como escaparía? Pues salvo su nave, la U.S.S Hermod en aquel sector no existía ninguna nave espacial.

— ¿Y, Bueno? ¿Qué haremos?— inquirió Dante.

Kuriko lo observó, estaba en el medio, parecía una especie de querubín pervertido con sus ojos amarillos, sus pómulos altos, sus cabellos amarillos trigo recogido pulcramente en una cola y aquella candorosa sonrisa, que dejaba ver sus colmillos. Las estrías que los dacteri poseían, nacían en las sienes y descansaban en las mejillas, con frecuencia eran de un azul celeste, pero las de Dante brillaban en un verdor fluorescente que expresaba que había algo inusual, no solo en él sino en su salud.

—Aléjese de ese supresor y tiéndase en el suelo. Usted está arrestado por cargos criminales contra la Federación Unida de Planetas.

— ¡Ah! El Estoico caballero andante — dijo — Es excelente papel para usted, señor Thalas. Pero, créame no le queda. Así no se ganará su corazón.

El primer oficial gruñó; mientras el hombre se carcajeaba. Kuriko pasó por alto el mordaz comentario de Dante y el trató confianzudo que tuvo con su primer oficial al llamarlo por su nombre y no por su apellido.

—Has lo que te dijo el Comandante Rann— Ordenó Kuriko.

—¡¡Ese tono, querida mía!! — replicó Dante, quien se sentía ganador. — Yo no soy uno de tus monigotes, pseudomilitares que te saludan y tratan con vehemencia y supuesto respeto y demás solo por cuatro cuentas de metal en tu cuello. Yo soy…

—Dante, Alto Jerarca del Único, sucesor del Trono dorado, Emperador de Bay-lang… blah, blah Blah. Hazte un favor, Dacteri. Cállate. — así replicó la mujer.

La expresión en el rostro de Dante cambió. Ahora miraba a la capitana lleno de ira; sus ojos amarillos fueron cubiertos por un segundo parpado blanco, y sus estrías brillaron con fuerza. Movió sus pies adelante y terminó de encender el cilindro.

— ¡Fuego!— Ordenó Kuriko sin dudarlo.

Tres descargas de Faser salieron disparadas con precisión; en condiciones normales habrían impactado de lleno en aquel hombre mientras lo arrojarían al suelo; pero aquellas no eran condiciones normales. Un campo de energía apareció entre los oficiales y Dante. El destello iluminó el almacén por completo y con él la risa burlona de Dante.

—Adiós Thalas, piensa en lo que te dije. Adiós amada mía, ya nos veremos. Adiós alférez Bonilla, espero que no haya pecado contra su Dios. — dijo Dante, y acto seguido desenfundo un disruptor que disparo contra este último.

Thalas apenas pudo responder y Kuriko alcanzó solo a avanzar unos pasos mientras gritaba llena de furia, al ver como un joven alférez caía muerto y el maldito de Dante se desvanecía. El sonido del cadáver del alférez al caer al suelo, sacó a la mujer de su ensoñación.

—Maldito Dante, ganaste de nuevo.— dijo conteniendo la ira que crecía cada vez más al percatarse de que, la elaborada huida de Dante, y el efectivo ataque significaba que aquel había sido un plan, también diseñado que sin duda había infiltrados dentro de la base.

Tocó con fuerza insignia y dijo. — Alerta, Teniente Comandante Bolívar, el canario se ha escapado de la Jaula.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 22 octubre, 2011 por en Ciencia Ficción, Fanfic, Literatura, Serie de TV, Star Trek.
Follow En la Antesala Al Portal Oscuro on WordPress.com

Estadísticas del blog

  • 16,282 hits

Archivos

Blogs que sigo

Puertas de Tannhäuser

Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.

ngc3660.wordpress.com/

versión 6.0/fecha de despegue: julio de 2016

El blog de G. G. Lapresa

Un blog sobre ficción general escrito por G. G. Lapresa

Laura Morán Iglesias

Página web y blog de Laura Morán, escritora de fantasía y ficción.

SCRIPTORIUM

Alex Sebastián

simple Ula

I want to be rich. Rich in love, rich in health, rich in laughter, rich in adventure and rich in knowledge. You?

Reflexiones intempestivas

Espacio para la libre discusión filosófica y el intercambio de ideas

A.R.C.A.D.I.A.

Carolina Charlin

Gabriel Romero de Ávila

Escritor de novelas de aventuras, de lugares exóticos, tierras inexploradas y viajes que importan más que el lugar al que pretendes llegar

Universo Bolsilibro

Blog dedicado al universo del bolsilibro.

Escribir leyendo

Detrás de casi todo buen escritor existe un mejor lector (Borges)

El blog de Rodrigo JOCILES FERRER

(Pre)historia, filosofía, ciencia y mucho más

Lecturonauta

Un blog de escritura, lectura y fantasía con un pequeño toque de psicología

Tras La Última Frontera

Un blog sobre literatura fantástica, ciencia ficción, mitología y juegos de rol.

Emotional Trashcan

and other random stuff

Pasadizo - El blog

El blog dedicado a Pasadizo - La web

Tras las huellas de Heródoto

Blog de Iván Giménez Chueca

Puertas de Tannhäuser

Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.

ngc3660.wordpress.com/

versión 6.0/fecha de despegue: julio de 2016

El blog de G. G. Lapresa

Un blog sobre ficción general escrito por G. G. Lapresa

Laura Morán Iglesias

Página web y blog de Laura Morán, escritora de fantasía y ficción.

SCRIPTORIUM

Alex Sebastián

simple Ula

I want to be rich. Rich in love, rich in health, rich in laughter, rich in adventure and rich in knowledge. You?

Reflexiones intempestivas

Espacio para la libre discusión filosófica y el intercambio de ideas

A.R.C.A.D.I.A.

Carolina Charlin

Gabriel Romero de Ávila

Escritor de novelas de aventuras, de lugares exóticos, tierras inexploradas y viajes que importan más que el lugar al que pretendes llegar

Universo Bolsilibro

Blog dedicado al universo del bolsilibro.

Escribir leyendo

Detrás de casi todo buen escritor existe un mejor lector (Borges)

El blog de Rodrigo JOCILES FERRER

(Pre)historia, filosofía, ciencia y mucho más

Lecturonauta

Un blog de escritura, lectura y fantasía con un pequeño toque de psicología

Tras La Última Frontera

Un blog sobre literatura fantástica, ciencia ficción, mitología y juegos de rol.

Emotional Trashcan

and other random stuff

Pasadizo - El blog

El blog dedicado a Pasadizo - La web

Tras las huellas de Heródoto

Blog de Iván Giménez Chueca

A %d blogueros les gusta esto: